Fusilli con verduras y carne molida en salsa de tomate
Pasta en espiral con verduras, carne molida dorada con cebolla y ajo, brócoli finamente triturado y una salsa de tomate cremosa que se mete entre cada vuelta. Un plato de diario, rendidor y para toda la familia, que se termina con queso fundido y una cucharada de salsa macha Las Peñitas.
Una pasta de diario, de las que se hacen sin receta en la mano: fusilli (también conocido como rotini o tornillitos), carne molida dorada con cebolla y ajo, y una salsa de tomate que, si quieres, se vuelve cremosa con un poco de queso crema o crema. Al final se integra brócoli finamente triturado, se cubre con queso, se deja fundir y a la mesa.
El brócoli es el ingrediente secreto de la casa: bien fino casi desaparece en la salsa, apenas se nota en el sabor y le suma fibra, vitaminas y color. Es una manera fácil de que los niños coman verdura sin pelear.
Funciona con casi cualquier pasta, pero en casa nos gusta más con fusilli: la salsa y los trocitos de carne se quedan atrapados entre las espirales y cada bocado sale completo. Y si consigues la versión con verduras (la más común es de tomate y espinaca), mejor todavía.
Prepara el brócoli
Separa el brócoli en floretes ANTES de lavarlo (entero, el agua no llega al interior). Déjalos 5 minutos boca abajo en agua para que suelten tierra o pequeños insectos, enjuágalos y desinféctalos con un desinfectante para frutas y verduras, respetando la dosis y el tiempo de la etiqueta. Escúrrelos y sécalos muy bien.
El tallo también sirve: pélale la piel dura con un pelador y córtalo en trozos.
Con procesador de alimentos: pásalo en tandas, con pulsos cortos, hasta que quede muy fino, como granitos de arroz o cuscús. No lo proceses de más o se vuelve pasta y suelta agua.
Sin procesador: rállalo por el lado más fino del rallador que tengas, sosteniendo el florete por el tallo. Entre más fino, mejor se integra.
Resérvalo hasta el final: se agrega cuando la pasta ya está integrada con la salsa y la carne.
Cuece la pasta
Pon a hervir el agua en una olla grande. Cuando hierva con fuerza, agrega la sal y después la pasta. Mueve durante el primer minuto para que no se pegue.
Cocina a fuego medio-alto, moviendo de vez en cuando. Empieza a probarla un par de minutos antes del tiempo que indica el empaque: está lista cuando ya está suavecita pero todavía firme al morderla. La pasta con verduras suele cocerse más rápido y, si se pasa, se rompe al mezclar.
Opcional: antes de escurrir, guarda media taza del agua de cocción. Sirve para aflojar la salsa al final si quedó muy espesa.
Escurre y pásala por agua fría para cortar la cocción y que se enfríe rápido. Escúrrela muy bien y resérvala mientras terminas la salsa y la carne.
Prepara la salsa
Mientras se cuece la pasta, calienta un sartén grande y hondo (o una cacerola) a fuego medio con la cucharadita de mantequilla. Agrega la salsa de tomate.
Cuando empiece a hervir, si quieres una salsa más cremosa y suave, baja el fuego y agrega el queso crema en trocitos o la crema, moviendo hasta que se integre. Con el fuego bajo y moviendo no se corta.
Deja que la salsa siga hirviendo suavemente, moviendo de vez en cuando, mientras preparas la carne. Si se espesa demasiado, agrega un chorrito de agua (o del agua de la pasta).
Opcional: agrega albahaca al gusto para potenciar el sabor. Si es seca, ponla mientras la salsa hierve, para que suelte su aroma. Si es fresca, trocea las hojas con la mano y agrégalas casi al final, al integrar la pasta, o encima al servir: con mucho calor pierde su aroma y se oscurece.
Dora la carne
En otro sartén, calienta el aceite a fuego medio y sancocha la cebolla de 3 a 4 minutos, hasta que se vea transparente y suave. Agrega el ajo y cocina 30 segundos más, sin dejar que se dore de más porque amarga.
Sube a fuego medio-alto, agrega la carne, extiéndela y déjala sin mover un par de minutos para que se dore. Después desmorónala con una pala y sigue cocinando, moviendo, de 8 a 10 minutos en total, hasta que no quede nada rosado y el líquido que suelta se evapore. Sazona con sal y pimienta si quieres (recuerda que la salsa ya trae sal).
Si soltó mucha grasa, retira el exceso con una cuchara antes de pasarla a la salsa.
Integra y gratina
Pasa la carne a la salsa de tomate hirviendo y deja que se cocinen juntas de 5 a 10 minutos a fuego medio-bajo, moviendo de vez en cuando, para que la carne absorba el sabor de la salsa.
Agrega la pasta y mezcla suavemente, con movimientos envolventes, para no romper los tornillitos. Sigue hasta que toda la pasta esté cubierta de salsa y bien caliente.
Agrega el brócoli triturado y mezcla suavemente hasta que se reparta por toda la pasta. Cocina de 2 a 3 minutos, solo para que pierda el sabor a crudo y conserve su color verde brillante: si se cuece de más se pone opaco y toma un olor fuerte.
Baja el fuego al mínimo, cubre con el queso y tapa. Deja que se funda, unos 3 a 5 minutos.
Apaga y deja reposar de 5 a 15 minutos antes de servir: la pasta termina de absorber la salsa y se sirve sin que se escurra en el plato.
Variante: fettuccine con carne molida y brócoli

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Su tostado y picor medio-alto le van perfecto a la carne con tomate.
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Las salsas que la acompañan.

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El humo de la morita se encuentra con el dulzor del mango sobre chile, cacahuate y ajonjolí previamente deshidratados. El aceite de oliva modera el picor sin apagarlo, dejando una entrada ahumada suave y un cierre limpio, sin ardor prolongado.
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