Plato hondo azul con morisqueta bañada en caldito de frijol y cubierta de queso fresco desmoronado

Arroces y guarniciones

Morisqueta: arroz blanco al estilo de la costa de Michoacán

El arroz blanco de todos los días en Lázaro Cárdenas: solo arroz y agua, una medida por dos. Parece lo más sencillo del mundo, pero tiene su truco: lavarlo y remojarlo bien, una olla gruesa y saber cuándo bajar la flama. Se sirve con frijoles caldositos, crema, queso y salsa macha Las Peñitas.

Preparación
25 min
Cocción
30 min
Rinde
4 adultos y 2 niños, y sobra un plato
Dificultad
Fácil

Publicada el 20 de octubre de 2026

Aquí en la costa de Michoacán, en Lázaro Cárdenas, al arroz blanco le decimos morisqueta. Es de lo más sencillo del mundo: solo arroz y agua, una medida de arroz por dos de agua. Y aun así no a cualquiera le sale bien: o queda aguado y batido, o se pega y se quema en el fondo.

La diferencia está en tres cosas: lavarlo y remojarlo bien, usar una olla gruesa y saber cuándo bajar la flama. Así lo hacemos en casa.

Lava y remoja el arroz

  1. Pon el arroz en un recipiente con agua y dale una primera lavada rápida, moviéndolo con la mano. Escurre el agua.

    Sobre todo si no sabemos de dónde viene el arroz y se ve muy polvoso, vale la pena lavarlo con calma.

  2. Cúbrelo otra vez con agua y déjalo remojar de 15 a 20 minutos. Así suelta la mayor cantidad de almidón y de suciedad, y gastas menos agua que enjuagándolo bajo el chorro.

  3. Escurre, vuelve a echarle agua, enjuaga y escurre de nuevo. Repite hasta que el agua salga casi limpia y escúrrelo muy bien.

Cuécelo

  1. Pasa el arroz escurrido a una cacerola o cazuela gruesa, de aluminio o de acero inoxidable grueso. Agrega el agua medida: el doble que de arroz.

  2. Ponla a fuego alto, lo más alto que dé tu estufa, y deja que hierva.

  3. Al hervir, el agua se pone blanquita con el almidón que suelta el arroz y empieza a subir como espuma. Cuando parezca que se va a desbordar de la olla, baja a fuego medio.

  4. Déjalo a fuego medio hasta que se haya evaporado la mayor parte del agua y ya casi no se vea líquido entre el arroz. Entonces baja la flama al mínimo.

  5. A fuego mínimo, solo queda esperar a que quede a tu gusto. No lo medimos por tiempo: lo vamos revisando. Mete una cuchara o un cuchillo hasta el fondo, como cuando revisas un pan o un pastel, y fíjate qué tan limpio sale. Si todavía sale con agua, dale unos minutos más.

Reposa y sirve

  1. Cuando el arroz esté listo, apaga y déjalo enfriar un poco antes de servir. Dicen que entre más caliente está el arroz, más se siente el almidón; reposado unos minutos queda más suelto. Igual, es a gusto de cada quien.

  2. Sírvelo con frijoles guisados un poco caldosos, para que el arroz se impregne bien del caldito. Encima, crema natural, crema pasteurizada o jocoque, y queso seco, queso fresco o requesón, como más te guste.

  3. Y no puede faltar la salsa macha Las Peñitas en la mesa.

Va con casi todo: la morisqueta acompaña prácticamente cualquier guiso, como carne de puerco guisada o solo frita, chorizo, bistec o mole. Aquí la dejamos sencilla y tradicional, para que la prepares como base de tus comidas y la combines con cualquiera de nuestras salsas.

Elige tu salsa Las Peñitas

Para esta receta

Las salsas que la acompañan.

Portada de la salsa macha Clásica con chiles secos, cacahuate, ajonjolí y aceite de oliva

Salsa recomendada

Clásica

Medio-alto●●●●

Una combinación equilibrada de guajillo, chile de árbol, morita, ajo, cacahuate y ajonjolí, preparados previamente deshidratados para concentrar sus aromas. El aceite de oliva integra la mezcla y lleva el picor de forma progresiva: entrada tostada, centro profundo y un final ahumado, seco y persistente.

Pedir por WhatsApp
Portada de la salsa macha Mango-Habanero con mango y chile habanero

Salsa recomendada

Mango-Habanero

Alto●●●●

Mango preparado y chile habanero se encuentran con chiles, ajo y semillas previamente deshidratados. El aceite de oliva sostiene la fruta y conduce el calor con claridad: entrada tropical, dulzor contenido y un picor alto que permanece.

Pedir por WhatsApp
Portada de la salsa macha con arándano y nuez pecana

Salsa recomendada

Arándano y Nuez Pecana

Bajo●●●●

Arándano y nuez pecana, preparados para conservar su carácter, se integran con tres chiles de picor bajo. El resultado abre con una nota ácido-frutal, pasa por una textura tostada y mantequillosa, y termina limpio, suave y profundamente aromático.

Pedir por WhatsApp

Sigue cocinando

Más recetas.

Dos tacos de carne molida de res en tortilla de maíz con salsa mexicana, limones y un tazón de salsa sobre plato de barro verde

Tacos y antojitos

Tacos de res con salsa mexicana y frijoles de la olla

Carne molida de res sazonada al momento con sal, pimienta y ajo, dorada sobre cebolla acitronada. Se acompaña con una salsa mexicana fresca —con brócoli y coliflor opcionales—, frijoles de la olla, limón y, para rematar, la salsa macha Las Peñitas de tu antojo.

40 min · 4 personas (12 tacos)

Huevos revueltos esponjosos con espinaca picada en un plato, con pan tostado a un lado

Desayunos

Huevos revueltos con brócoli, coliflor o espinaca

Huevos revueltos con brócoli o coliflor finamente triturados, o con espinaca picada, cocidos a fuego fuerte y terminados tapados a fuego bajo para que queden esponjosos y sin tostar. Un desayuno rendidor para toda la familia, y una manera fácil de que los niños coman su verdurita, con queso gratinado si quieres y salsa macha Las Peñitas en la mesa.

35 min · 2 adultos y 2 niños (10 a 12 huevos)

Plato de fusilli con carne molida en salsa de tomate sobre una mesa de madera

Pastas

Fusilli con verduras y carne molida en salsa de tomate

Pasta en espiral con verduras, carne molida dorada con cebolla y ajo, brócoli finamente triturado y una salsa de tomate cremosa que se mete entre cada vuelta. Un plato de diario, rendidor y para toda la familia, que se termina con queso fundido y una cucharada de salsa macha Las Peñitas.

45 min · 6 a 7 porciones (4 a 5 adultos y 2 niños)

Pedir por WhatsApp