Cuidado y conservación

Cuida tu salsa. Disfrútala como fue pensada.

Nosotros cuidamos la salsa durante su elaboración. Tú puedes ayudar a conservar ese cuidado después de abrirla — no como un reglamento, sino como parte de disfrutarla en su mejor momento.

Usa utensilios limpios y secos

Sirve siempre con una cuchara limpia y seca. Evita utensilios que ya tocaron otros alimentos —restos de comida, migajas, otras salsas o aderezos— antes de entrar al frasco.

No le agregues agua ni otros líquidos dentro del frasco

La salsa tiene una formulación pensada para mantenerse estable. Agregar agua, limón, vinagre u otro líquido directo al frasco introduce humedad y puede alterar esa formulación. Si quieres combinarla con limón, vinagre o cualquier otro ingrediente, hazlo en el plato donde la vas a comer — no en el envase.

No regreses al frasco alimentos que ya sirviste

Evita usar la misma cuchara que estuvo en tu plato para volver a sacar salsa del frasco. Sirve la cantidad que vayas a consumir; si te falta, saca más con un utensilio limpio.

Mantén el envase bien cerrado

Cierra la tapa correctamente después de cada uso y mantén limpia la zona de contacto entre el frasco y la tapa.

Sigue siempre las indicaciones que aparecen en la etiqueta de tu frasco — ahí están las instrucciones específicas de conservación de tu producto. Esta página es una guía general de manipulación, no un sustituto de esa etiqueta.

Si en algún momento notas cambios inusuales de olor, apariencia o textura, o cualquier característica que te genere duda sobre el estado del producto, lo más prudente es no consumirlo y escribirnos para orientarte.

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