Cuerpo y carácter
El humo de la morita —no del chile de árbol— es la base; el aceite de oliva deja que el dulzor y la acidez del mango moderen el picor sin apagarlo, y que el cacahuate y el ajonjolí aporten el crocante.
Accesibilidad amigable
Alérgenos: cacahuate, ajonjolí
La puerta de entrada a la salsa macha para quien todavía no se anima al picor alto.
El humo de la morita —no del chile de árbol— es la base; el aceite de oliva deja que el dulzor y la acidez del mango moderen el picor sin apagarlo, y que el cacahuate y el ajonjolí aporten el crocante.
Entrada ahumada suave, ascenso moderado, sostenimiento medio, cierre limpio sin ardor prolongado.
Quesadillas, carnes a la parrilla con un toque dulce, botanas — para quien quiere probar macha sin el picor alto de las versiones con habanero.
“La manera fácil de empezar.”